Holguin, Cuba, 1976, Actualmente vive y trabaja en Miami.
La inmensidad del mar, su sonido, su dimensión utópica y el continuo vaivén en el que el instante y lo eterno se entrelazan en la obra de Yunior Mariño. El artista ha construido un discurso que se mueve entre la pintura, la instalación y la fotografía, pero en el que establece relaciones frágiles entre lo microcósmico y lo macroscópico, entre el instante y la eternidad, entre el todo y la nada, reconociendo en muchos casos al mar y el cielo como estructura rítmica en la que tanto los fenómenos naturales como los del alma se reproducen.
Yunior Mariño