
Sin creer en lo permanente y gustando de la inestabilidad, por naturaleza, de las cosas, desarrollo mi trabajo basándome en el ciclo de los objetos, en su andar a través del tiempo y los distintos espacios: espacio que da a los objetos cambios y nuevos significados.
Intervengo materiales que cargan dentro de sí memorias y fragmentos de los distintos usos y usuarios. Material que es desplegado y abierto en una recomposición no tan cotidiana.
Un gesto de que reconstruye y traduce la morfología de los objetos en repeticiones, transformaciones desviaciones y retardos; esta transformación toma en cuenta el uso y desplazamiento tanto de los objetos como de los usuarios.
Pretendo capturar bits de intensidad a lo largo de encuentros en el día a día. Mi fuente de inspiración: los habitantes y objetos de la calle. La calle se desborda con creatividad. Sus habitantes se mueven y cambian en repeticiones interminables. Orden y divergencia viven ahí juntos. La silueta de la calle constantemente se mueve produciendo armonía. Los objetos de la calle incorporan flexibilidad y un complejo entendimiento de los humanos, el cual es después llevado al hogar.
Mi deseo y pasión como un individuo creativo es alterar lo cotidiano, trabajar con sonidos, colores, objetos y situaciones, usando un balance entre la intermedia digital y la artesanía manual.